Periodismo narrativo

Entradas etiquetadas como “El Castillo

Historias pinoleras: la casa de Doña Vicky

Tenía mirada de sabia. Podría responder cualquier pregunta sobre el campo antes de haber finalizado siquiera la pregunta. Sus ojos negros, pequeñitos, se asomaban entre arrugas detrás de unos anteojos regulados para ver tanto de cerca como de lejos. Con una cuerdecita blanca impedía que se le fueran al suelo en un momento de despiste. Hablaba lento,  pero sin seleccionar las palabras. Simplemente no hallaba razón para hablar rápido, esa mala costumbre de la gente de ciudad.

Doña Vicky tenía la piel cuarteada producto de tantos años viviendo bajo el inclemente sol del Trópico. Ese sol de miserias pero también de optimismo y lucha. Su tez era tostada, pero no tanto como la de su marido, José. A él le recuerdo todavía fuerte para sus sesenta años, sentado sobre una mecedora, viendo televisión o simplemente pensando, en camisa interior blanca y cortos vaqueros. Ambos amables y cariñosos como sólo la gente de pueblo lo es.

Viven en una pequeña casa de madera con cuatro muebles. Aún así, más grande que la de varios vecinos. Ellos al menos tienen tres estancias, baño y una pequeña cocina. En El Castillo, no todos pueden decir lo mismo.

Llegué a esta localidad nicaragüense de la única forma posible: en panga. Esa suerte de navío bimotor, donde apenas caben 30 personas apretadas, es el único medio de transporte que llega al pueblo, profundo en el Río San Juan, inhóspita y disputada frontera entre Nicaragua y Costa Rica. El Castillo es la última localidad nicaragüense en la linde sur del río. Pocos kilómetros pasado este emplazamiento de casas de madera esa orilla pasa a formar parte de Costa Rica.

Allí no hay automóviles y el único ruido molesto para los pájaros es el de los grandes altavoces de algunos vecinos. Pero ¿Qué es un nicaragüense sin música? Vayas donde vayas, los acordes de la salsa, bachata, reguetón o la electrónica lo impregnan todo, incluso en los lugares más recónditos: la vida es más divertida con música.

Un amigo me había dado el contacto de Doña Vicky para pasar la noche en El Castillo. Como habíamos acordado por teléfono, me estaba esperando a las puertas de la fortaleza de la Inmaculada Concepción, la construcción española tricentenaria razón del nombre del poblado. Allí estaba, con su sonrisa de oreja a oreja, esperando mi llegada.

Enseguida me llevó a su casa. La madera tronaba a cada paso de mis pies. Me pareció que me había dado la mejor estancia de todo el lugar, no sólo por su situación, junto al salón, sino por la cama doble allí dispuesta. Me negué, pero con el dedo en sus labios en señal de silencio me hizo desistir. Es inútil discutir cuestiones de hospitalidad con alguien como Doña Vicky. Allí me dejó, arreglando mis cosas, mientras ella iba a la Iglesia, como todos los días.

La cena transcurrió entre charlas sobre nicaragua y España, como suele ocurrir con el extranjero. Otras dos chicas, biólogas pinoleras, se alojaban allí aquel día. Doña Vicky pasó toda la velada con nosotros, con los ojos bien abiertos escuchando historias de la ciudad y otros países. Don José, en su mecedora, seguía absorto en sus pensamientos mientras veía la televisión. De vez en cuando se introducía en la conversación. Es muy difícil prestar atención a uno mismo, a la televisión y a los demás a la vez, pero él estaba muy entrenado en la materia.

La mañana siguiente, tras despedirme de Doña Vicky, me disponía a ir al muelle, cuando ella me llamó. Estaba preparándome un desayuno humilde, tortillas con queso, pero suficiente para demostrar de nuevo una máxima universal: los que menos tienen son los que más dan. Pero también los que menos tienen son los más obligados a dar para los poderosos en este mezquino y desigual mundo donde vivimos.

Anuncios

La travesía del Río San Juan

El Río San Juan, frontera entre Nicaragua y Costa Rica, es uno de los lugares más apasionantes del país pinolero. Lugar predilecto para el paso de migrantes indocumentados, sus riberas son una muestra de los contrastes entre los dos países. El lugar se ha militarizado con la reciente disputa entre Nicaragua y Costa Rica en La Haya. No había publicado este vídeo reportaje que hice hace cuatro meses en América Indómita, así que ahí va: